
Hoy trataré el complicado tema de los culos. Que gran tópico
es aquel que dice que la chica oriental no tiene ni culo ni tetas. Que
gran falacia. De las tetas ya me ocuparé otro día. Vamos
ahora a por el culo.
En este campo tienen una supremacía sin discusión las
negras, las brasileñas en particular, y no pretendo ni mucho
menos poner en duda esa supremacía, ciertamente un culo negro
es un espectáculo de dimensiones inabarcables... una maravilla
de ébano, oscura y reluciente que abordarías con gusto
sin dudarlo un segundo. Sentada esta premisa, ello no es óbice
para que el resto de mujeres del mundo puedan tener unos traseros aceptables
o incluso de lo más apetecibles.
Es el caso de las japonesas y el resto de las asiáticas en general.
El modelo dice que estas chicas tienen una serie de virtudes en el campo
del sexo relacionadas con la actitud ante este acto,mientras que sus
capacidades puramente físicas son más bien mediocres.
Para empezar no creo en el tópico de ls mujer oriental sumisa
y complaciente capaz de obedecer todos los deseos del macho e ir más
allá para llevarlo al éxtasis, pero no puedo dar una prueba
de ello. De lo que sí puedo dar pruebas es de que, en el plano
físico, una chica oriental puede llegar a ser tan excitante como
una brasileña.
Si os fijáis en las fotos que acompañan a este peñazo
no encontraréis tablas de planchar, sino hembras explosivas con
unos culos turgentes, unas nalgas redondas que estan pidiendo a gritos
que las mordamos, unas rajas profundas en insondables, unas carnes apretadas
que se hundirán tan sólo con la presión de nuestros
dedos, unas piernas interminables y duras como el mármol, una
invitación , en fin, a gozar de una inolvidable experiencia en
el maravilloso mundo
de los traseros. Y si no os lo creéis ved las fotos... eso los
que hayáis llegado a leer hasta aquí.
Konichi Wa